lunes, 25 de abril de 2011

El acompañante

Me gustan las estaciones. De autobuses, de trenes. Los aeropuertos, quizás no tanto. Son más estresantes. La gente corre de un lado a otro, siempre con prisas, siempre llegando tarde. Sin embargo, en la de los buses la gente suele ser más tranquila. De vez en cuando, alguien llega tarde y la gente se aparta para dejarle llegar. Hay más contacto humano.

Repito que me gustan las estaciones. Son como enormes cubículos rebosantes de emociones. Personas iniciando un viaje preparado con mucho trabajo. Se respira alegría, se respira ilusión. La gente ultima detalles, recuerda si ha metido todo en sus maletas. Compran los billetes que les llevarán al destino tan deseado. Algunos están algo nerviosos, pero es un pequeño “sufrimiento” muy deseado. Ganas de hacer cosas distinas. Incluso hay otros que van a visitar a personas queridas. Y saben que pronto se acaba el tiempo de echarlas de menos, que por fin podrán estrecharlas en sus brazos.

Otras veces, las personas se van. Vuelven a donde habían venido. Entonces hay emociones distintas. Ganas de volver al hogar, de poder dormir en tu propia cama , de ponerte las zapatillas calentitas de casa y volver a tu rutina. De volver a ver a otras personas con las que compartes tu vida, no por ello menos queridas.

Hay otras personas que van a las estaciones pero no van de viaje. Acompañan a los viajeros en esos momentos llenos de emociones. El viajero puede ser de los que vuelven o de los que van. Pero el acompañante siempre es un acompañante, y sus emociones son distintas al protagonista del viaje. Hay sonrisas forzadas, buenos deseos para el camino, promesas, abrazos, besos. Pero siempre la misma sensación de despedida. Pero aún así, el que despide tiene que mantener la compostura, agitar el brazo cuando el autobus se va, decir adiós adiós, llama cuando llegues, procura descansar, nos volveremos a ver.

Y a la salida de la estación sólo queda una sensación de soledad, de deseos de estar en cualquier otra parte que no sea despidiendo al viajero.

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