miércoles, 8 de junio de 2011

Imposibles

Imposibles.

Ese tipo de cosas por las que uno lucha, aún sabiendo que nunca lleva las de ganar. Lo importante es saber que luchas, que luchas por algo. Pero, ¿si no sabes por qué luchas? Entonces la lucha por imposibles carece de sentido, puedes llamarlo capricho, obsesión generada por gula, codicia, envidia o apetencias no necesarias.
A lo mejor el siguiente paso es buscar un porqué a esa lucha. Creo que lucha no es la palabra más adecuada. Quizás una mejor sería la palabra "búsqueda". Sí. Plantearse si la búsqueda tiene unos motivos razonables, aunque el objetivo no tenga sentido.

Aunque a lo mejor el problema está en la meta. A veces, la meta es un ideal muy lejano, perdido en los confines de la imaginación, fruto de noches y noches soñando acerca de mundos de golosinas y chocolate. Se deshace la boca como un emanem, pero nunca en tus dedos. Una vez que lo tengas bien agarrado, obsérvalo. No te lo lleves directamente a la boca. Esos momentos previos son los más importantes, tienes que saber distinguir si tienes entre las manos un dulce que durará un suspiro; o por el contrario, un caramelo de menta que te recordará su sabor en cada suspiro. Quizás, si te das cuenta a tiempo de la mala calidad de la chocolatina, deberías tirarla. Un mal regusto puede no compensar la satisfacción de haber logrado el objetivo.

Uhmm. Caramelos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Al loro del beef

Justamente cuando te pensabas que tu época adolescente ya acabó, te tomas literalmente dos unidades de cerveza y decides volver a ponerte a ...