jueves, 3 de marzo de 2011

Globos.

Hay muchos tipos de globos.

Si consigues alguno, es posible que ocurran varias cosas.
Algunos salen volando, dejándote con una sensación de soledad y de alegría efímera. Pero, pasado el tiempo, los recuerdas con cariño.

Hay globos que te acompañan el día de tu cumpleaños, decoran tu ambiente y hacen más agradables determinados momentos preciosos. Al final del día, acaban por explotar o por escaparse.

Todos hemos tenido un globo encerrado en nuestra habitación. Sabemos que lo guardamos porque nos recuerda algo bonito. Pueden ocurrir varias cosas, que al final el globo explote, no es nada, puede haber sido un accidente. Puede que acabemos tirándolo pero, los que carezcan de valor, lo mantendrán apartado en una esquina de su cuarto, cogiendo polvo, molestando.

Al final, suelen acabar por deshincharse. Te dejan un cadáver frío y triste. Se suelen tirar.

O no.

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