La pequeña Pandora no se fía ya ni de su sombra. Hoy ha salido a dar una vuelta por el centro de la ciudad. paquete de tabaco en mano, libro de Chuck Palahniuk en la otra, música agotadora en sus oídos y un murmullo incensable en el metro. Tiene una media ahora hasta la catedral de Notre Dame, su rincón favorito de la capital francesa, y una tarde deliciosa por delante. A las orillas del Sena aposenta su enorme culo en el suelo, manchándose la falda de posos de la contaminación parisina. Allí lee.
Lee hasta que se hace de noche, mientras miles de turistas se pelean unos con los otros para salir mejor en la foto. Poco a poco los turistas empiezan a desaparecer y aparece otro tipo de personas. Decenas de estudiantes que buscan aprovechar la frescura de la noche a las orillas del Sena.
Se levanta, se sacude la horrible falda de pana y echa a andar.
Pasea mucho, mucho rato. Y por su cabeza siempre el mismo pensamiento.
La sensación de echar de menos a alguien es distinta en cada caso. La mayor parte de la gente suele tener siempre una parecida, la sensación de vacío que deja alguien cuando se va. Como una cama vacía, todavía deshecha, como un hueco en el sitio donde antes había un cepillo de dientes, o una almohada en el sofá sin usar. El silencio en el ambiente por una frase que debería haberse pronunciado, o una risa que se haría de esperar. Se echa de menos una mano en la espalda, o un rincón desocupado en la mesa.
Existe también la nostalgia de echar de menos otra cosa. El poder hacer un rollback de una historia, encontrar el punto exacto en el que las cosas todavía eran evitables. En este caso no es que se eche de menos a alguien, es que se echa de menos el no conocerlo. El no haber vivido todas las experiencias con esa persona. Con el único objetivo de no sufrir o de no seguir sufriendo.
Olvidar esa parte para darte cuenta que si lo hicieras, volverías a caer en el mismo error, porque no cuentas con la experiencia que ya has adquirido.
Panda sigue andando, sigue fumando. El sol termina por caer y ella se mete en el RER B.
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domingo, 8 de mayo de 2016
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